Hay carreras que solo cobran sentido cuando miras el mapa completo

hay carreras que solo cobran sentido cuando miras el mapa completo

Hay algo curioso que me está pasando mientras busco trabajo.

Pensaba que iba a dedicar estas semanas a actualizar el currículum.

Al final he terminado revisando media vida.

Cada empresa.

Cada formación.

Cada cambio.

Cada decisión que, en su momento, tomé sin saber muy bien adónde me iba a llevar.

Cuando empecé a rehacer mi CV y a construir mi página web desde cero, creía que solo estaba ordenando información.

No imaginaba que también iba a ordenar mi forma de mirar mi propia trayectoria.

Cuando ves un conjunto de experiencias… o un montón de piezas sueltas

Durante mucho tiempo pensé que mi carrera era difícil de explicar.

Había trabajado en sectores distintos.

Había estudiado cosas que, sobre el papel, parecían no tener demasiada relación entre sí.

Y, en algunos momentos, llegué a pensar que cualquiera que leyera mi currículum podría sacar una conclusión bastante sencilla:

«Esta persona no ha tenido claro lo que quería.»

Creo que esa idea pesa más de lo que parece cuando buscas trabajo.

Porque no solo te enfrentas a las ofertas.

También a la forma en la que cuentas quién eres.

El mapa empezó a aparecer

Mientras preparaba la web, tuve que detenerme en cada etapa.

No para justificarla.

Sino para entenderla.

Y fue entonces cuando ocurrió algo que no esperaba.

Dejé de ver un recorrido lleno de cambios.

Empecé a ver un mapa.

Cada trabajo me había obligado a aprender algo distinto.

Cada formación había respondido a una necesidad que todavía no sabía que tendría más adelante.

Cada cambio había ido añadiendo una pieza que hoy conecta con la siguiente.

Curiosamente, el recorrido solo empezó a tener sentido cuando dejé de mirar cada decisión por separado.

Hay días en los que sigo dudando

No voy a decir que esa sensación desaparece del todo.

Hay días en los que pienso:

«¿Y si me hubiera sacado una oposición con dieciocho años?»

Supongo que es una pregunta que aparece cuando la incertidumbre pesa más de la cuenta.

Pero casi siempre termino respondiéndome lo mismo.

Eso nunca habría ido conmigo.

No porque un camino sea mejor que otro.

Simplemente porque no habría sido el mío.

Lo que me llevo de todo esto

Cada vez pienso menos en carreras profesionales perfectas.

Y más en recorridos.

Hay personas que siguen un camino mucho más lineal.

Otras vamos descubriendo el siguiente paso cuando apenas hemos terminado de entender el anterior.

Durante años viví eso con cierta sensación de desorden.

Hoy lo veo de otra manera.

Como esos mapas en los que solo entiendes el recorrido cuando ya has avanzado lo suficiente como para mirar atrás.

Quizá por eso me cuesta tanto comparar una carrera profesional con otra.

Porque desde fuera solo vemos el destino.

Nunca el camino que ha llevado hasta él.

No hago más marketing.

Hago que tenga sentido y funcione.

Si necesitas eso en tu equipo, hablemos.

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